— Actualización científica · OMS 2025

La primera guía de la OMS sobre infertilidad: lo que toda pareja debería saber

Por primera vez en su historia, la Organización Mundial de la Salud publica recomendaciones para prevenir, diagnosticar y tratar la infertilidad. Te resumimos lo esencial —con una mirada especial al factor masculino.

Dr. Eliezer Meleán · Androfertilidad  •  5 min de lectura  •  Junio 2026

1 de cada 6 personas en edad reproductiva vive infertilidad en algún momento de su vida. No distingue entre países ricos o pobres.

Durante décadas, la infertilidad se trató como un tema de segundo plano dentro de la salud reproductiva. En 2025 eso cambió: la OMS publicó su primera guía global dedicada por completo a prevenir, diagnosticar y tratar la infertilidad, con 40 recomendaciones y 6 declaraciones de buena práctica construidas por un grupo internacional de expertos.

La infertilidad se define como la imposibilidad de lograr un embarazo tras 12 meses de relaciones regulares sin protección. Lejos de ser algo raro, su prevalencia a lo largo de la vida ronda el 17,5%. Esta es nuestra lectura de lo que más impacta en la consulta.

17,5%
prevalencia a lo largo de la vida
45,1%
de los casos involucran al hombre
40
recomendaciones de la guía

El dato que cambia la conversación

La infertilidad no es “cosa de mujeres”

En un estudio multipaís de la OMS con 8.500 parejas, el factor masculino contribuyó —solo o combinado— en el 45,1% de los casos. Sin embargo, en la práctica el hombre suele evaluarse tarde, o no se evalúa.

La guía es clara: la evaluación del varón debe formar parte del estudio desde el inicio, e incluye una historia médica, reproductiva y sexual completa, un examen físico dirigido y un espermograma según los estándares del manual de laboratorio de la OMS. Evaluar a la pareja como una sola unidad, y no de forma escalonada, ahorra tiempo y angustia.

“Reconocer al varón como protagonista —y no como espectador— del estudio de fertilidad es uno de los mensajes más potentes de esta guía.”

Diagnóstico

Menos pruebas, mejor elegidas

Una idea atraviesa toda la guía: priorizar estudios costo-efectivos sobre tecnología sofisticada cuando esta no aporta certeza adicional. Algunos ejemplos prácticos:

Ovulación: en mujeres con ciclos regulares, se sugiere confirmarla con progesterona sérica en fase lútea media, en lugar de recurrir de entrada a ecografía. Reserva ovárica: la edad sigue siendo el mejor predictor; las pruebas (AMH, recuento de folículos antrales) se reservan para cuando realmente cambian la conducta.

Espermograma: si uno o más parámetros están fuera de los valores de referencia, se sugiere repetir el análisis tras un mínimo de 11 semanas (el tiempo de un ciclo de producción espermática). Si todos los parámetros son normales, no hace falta repetirlo. Un detalle que evita estudios y costos innecesarios.

Tratamiento

Lo esencial, sin humo

Varicocele. En hombres con varicocele clínico y semen alterado, se sugiere tratarlo —quirúrgica o radiológicamente— en lugar de solo esperar. Y cuando se opera, la microcirugía subinguinal es la técnica preferida por su perfil de resultados.

Antioxidantes. Aquí la guía es honesta: no recomienda ni a favor ni en contra de los suplementos antioxidantes en el varón, porque la evidencia aún no permite afirmar un beneficio claro. Un recordatorio sano frente al exceso de promesas comerciales.

ICSI con criterio. En infertilidad inexplicada que llega a FIV, la OMS hace una recomendación fuerte: usar FIV sola en lugar de FIV con ICSI. La ICSI tiene indicaciones precisas; no debería ser la opción por defecto.

SOP e inexplicada. Para el síndrome de ovario poliquístico, el letrozol se posiciona como primera línea. Y en parejas con infertilidad inexplicada, se sugiere comenzar con manejo expectante (3–6 meses) antes de escalar a inseminación estimulada y luego FIV.

Prevención

Lo que sí está en tus manos

La guía dedica un bloque a la prevención, con mensajes sencillos pero respaldados. Destaca el consejo breve antitabaco (una recomendación fuerte): el tabaquismo se asocia a mayor riesgo de infertilidad, y unos minutos de orientación en consulta marcan diferencia. También subraya informar sobre infecciones de transmisión sexual —que, sin tratar, pueden comprometer la fertilidad— y ofrecer consejo de estilo de vida sobre dieta, alcohol, actividad física y peso, antes y durante el tratamiento.

5 claves para llevarte
La infertilidad afecta a 1 de cada 6 personas: es un asunto de salud pública, no un fracaso personal.
El factor masculino participa en casi la mitad de los casos. El hombre se evalúa desde el principio.
Mejores estudios no significa más estudios: la edad y la progesterona resuelven mucho.
El varicocele clínico con semen alterado sí se trata; la microcirugía es la técnica preferida.
Antioxidantes e ICSI: con indicación, no por rutina.

Nota. La mayoría de estas recomendaciones son condicionales y se basan en evidencia de certeza baja o muy baja: orientan, pero la decisión final siempre debe individualizarse en consulta. Este artículo es informativo y no sustituye una evaluación médica.

Referencia

World Health Organisation Guideline Development Group for Infertility. Recommendations from the WHO guideline for the prevention, diagnosis, and treatment of infertility. Fertil Steril. 2026;125(5):880–894. Co-publicado en Human Reproduction. Licencia CC BY-NC 3.0 IGO.

DOI: https://doi.org/10.1016/j.fertnstert.2025.11.014

Guía completa: Guideline for the Prevention, Diagnosis, and Treatment of Infertility. Ginebra: World Health Organization; 2025. ISBN 9789240115774.

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